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imagen que se puede ver en la fotografía es la de la Fuente
de la Cabrera, ciertamente no en sus mejores tiempos. Se trata de
un manantial de unos veinte o treinta centímetros de ancho cuyas
aguas brotan de un pequeño espacio entre las rocas, tapado con
varias piedras irregulares para darle aspecto de fuente, . El agua es
de buena calidad y se ha utilizado para boca, principalmente por gente
de paso, dado que el pobre caudal y las dimensiones reducidas de la misma
no la hacían ser muy visitada. Entre la gente que solía
acudir a la fuente estaban las mujeres que iban a lavar la ropa en el
Arroyo de la Cabrera en el que vierte el agua sobrante este manantial.
En esta zona se ensancha al pie de la fuente y era un sitio idóneo
para lavar por lo recogido y soleado. Como este tipo de labores llevaban
la mayor parte del día, las mujeres comían a pie de fuente.
Debido al pequeño tamaño y a la ubicación esta fuente
se secaba durante el verano.
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