el Pozo de Valdelaviña se encuentra a la salida del pueblo en la calleja que sale tras la Ermita del Cristo del Humilladero, para los del pueblo, al lado del que fue corral concejo hasta hace unos poco años. Brocal redondo, bajo (unos pocos centímetros de altura por el acúmulo de escombros tras la remodelación de la calleja) en pieza única de granito de poco más de un metro de diámetro. Recuerda al Pocino en forma y tamaño. El agua, muy sosa, se utilizaba únicamente para abrebar ganados y caballerías o para regar algún huerto cercano, y era, y es, generoso en la cantidad de agua, dado que la mantiene todo el año. No era muy visitado pues había pozos en el municipio más cercanos, y era usado casi con exclusividad por la gente que tenía fincas cercanas al mismo. Es grato ver como algún vecino del pueblo lo ha limpiado de la maleza que lo cubría y utiliza el agua para regar un huerto vecino.